La respuesta despende de las condiciones de su par, si las llantas tienen poco de haber sido sustituidas y nos encontramos dentro de los 5 a 7mm puede ser usada sin presentar un gran problema para la llanta nueva. Ahora si la llanta está por debajo de los 5mm es decir media vida útil, es necesario considerar su reemplazo.
¿Cuándo conviene cambiar las dos?
Es recomendable sustituir el par cuando:
- La otra llanta ya tiene desgaste considerable.
- Existe una diferencia importante de profundidad.
- No se consigue una llanta compatible.
- La compañera tiene daños, cuarteaduras o desgaste irregular.
- El fabricante del vehículo establece una tolerancia específica.
Una llanta nueva puede evacuar más agua y tener mayor agarre que una muy desgastada. Una diferencia excesiva puede hacer que el eje responda de manera desigual.
Si cambio dos, ¿dónde deben colocarse?
En términos generales, las llantas con mayor profundidad deben colocarse en el eje trasero.
¿Por qué?
Porque un eje trasero con poco agarre puede deslizarse y provocar sobreviraje: la parte trasera intenta adelantarse y el vehículo puede perder estabilidad.
Esto aplica aunque el vehículo tenga tracción delantera.
¿Qué pasa con vehículos AWD o 4×4?
Estos vehículos pueden ser más sensibles a diferencias en el diámetro de rodamiento.
Una diferencia excesiva entre llantas puede afectar el funcionamiento del sistema de tracción.
Por eso debe consultarse el manual o la especificación del fabricante antes de cambiar solamente una o dos.
No basta con que tengan la misma medida
Dos llantas pueden compartir medida y aun así ser diferentes.
También deben revisarse:
- Índice de carga.
- Índice de velocidad.
- Construcción.
- Marca y modelo.
- Profundidad.
- Tipo de banda.
- Tecnología, como Run Flat.
Lo ideal es conservar características similares, especialmente dentro del mismo eje.